Al pueblo de Buenos Aires.
¡Salve, gloria del mundo, república naciente
Vuela a ser el imperio más grande de occidente,
¡Oh patria de hombres libres, suelo de libertad!
Que tus hijos entonen de vides a la sombra,
O entre risueñas fuentes sobre florida alfombra:
¡Oh patria de hombres libres, suelo de libertad!
Que a estimar la gran causa aprendan los humanos,
Y a hacer que sus derechos veneren los tiranos.
¡Oh patria de hombres libres, suelo de libertad!
Que canten tus hijuelos con balbucientes labios,
Y enseñando a los pueblos en la vejez tus sabios
¡Oh patria de hombres libres, suelo de libertad!
Tus ángeles custodios te cubran con sus alas;
Y unidas las naciones en fe y amistad pura,
Te saluden con lágrimas, lágrimas de ternura.
¡Oh Patria de hombres libres, suelo de libertad!